June 24, 2016

B-M Latam Blog

De periodista a Lord Sith


Hagamos una analogía: si la comunicación es como la Fuerza, los Jedis (periodistas) y los Siths (publirrelacionistas) deben dominar perfectamente el manejo de los mensajes y de las historias, para la hora de los duelos con lightsabers.

“¡Nooo! ¡Tú no!”, fue lo que me dijo una colega (una más veterana que yo), cuando se enteró que dejaba mi carrera de casi 18 años de periodista para incursionar en las relaciones públicas y comunicación estratégica: en el lado oscuro. Así le dicen a las relaciones pública. En serio. ¿La razón? Los periodistas velan por los intereses de las masas y por buscar la verdad; los publirrelacionistas velan por los intereses de sus clientes y sus verdades. Jedis. Siths.

Entonces: ¿por qué dejé mi carrera de periodista por hacer relaciones públicas? Porque estoy completamente seguro que, desde este lado, se puede hacer una diferencia con alcances brutalmente mayores. Hoy, más que nunca, con internet, redes sociales y el potencial de cada individuo de ser su propio medio de comunicación –e incluso de derrumbar emporios-, las compañías deben tener un socio de comunicación estratégica realmente efectivo y experto en medios tradicionales y digitales.

Después de varios meses de este lado, descubrí que las posibilidades de mejora son gigantes, y el hambre que tienen los clientes por consultores expertos en medios, que tengan la mente fresca y abierta a nuevas maneras de hacer las cosas, es enorme. También develé que hay muchos parecidos entre la labor periodística y la del publirrelacionista, aunque tal vez uno que otro excolega quiera prenderme fuego en la hoguera por decirlo.

Por ejemplo, los medios siempre buscan dar con los mensajes correctos que atraigan la atención de sus audiencias, tanto consumidores como anunciantes. Por su parte, los expertos en relaciones públicas siempre buscan dar con los mensajes correctos que atraigan la atención de las audiencias (periodistas, inversionistas o clientes) de sus clientes. Las diferencias son sutiles.

Así, pasé de organizar lluvias de ideas creativas para la próxima portada del periódico, a organizar lluvias de ideas creativas para el próximo lanzamiento de una marca de tecnología de consumo. Y ahí sí hay diferencia: ahora, el impacto de hacer las cosas diferentes es aún mayor. En un medio, las grandes ideas se reflejaban solo con el alcance de sus lectores. De este lado, las grandes ideas y los mensajes correctos impactan en decenas de medios que llegan a millones de consumidores (literal).

El alcance es brutalmente mayor, pero el reto también lo es.

Dominar el arte de la atención al cliente y el manejo de crisis de comunicación no es tarea fácil. Afortunadamente caí en blandito, como se dice. El aprendizaje es considerablemente más rápido cuando se tienen maestros –en este caso mis colegas- con muchos años de experiencia en el tema.

Confieso que, aunque extraño un poco el mundo del periodismo, el conocimiento que tenía de los medios se complementa muy bien con el dominio de las relaciones públicas que tienen mis nuevos colegas.

Pasar de Maestro Jedi a Lord Sith me está gustando.